Entendiendo la deuda externa

Algo que nos hemos acostumbrado a escuchar, en particular en países en desarrollo, es el análisis sobre si sube o baja la deuda externa del país. Esto nos lo entrega la prensa sin ningún análisis profundo, el único indicador pareciera ser: el país se endeuda y eso es malo, o el país se desendeuda y eso es bueno. La verdad es mucho más compleja.

Lo primero que hay que entender es que tomar deuda externa no es malo, es a nivel nacional lo mismo que endeudarse personalmente con el banco. El análisis tiene que pasar por el monto de la deuda, el interés a pagar, la capacidad de pago y la razón por la cual se está pidiendo el préstamo.

Existe una gran cantidad de países en el mundo (prácticamente todos) que tiene deuda externa, la cual puede ser con un organismo de financiamiento (como el Fondo Monetario Internacional) o con privados (como cuando un país emite bonos). Quizás sorprenda el dato, pero el país más endeudado del mundo (casi duplicando al segundo) son los Estados Unidos. Tener deuda externa es muy común, precisamente porque no es algo que sea malo per se, tiene que ver con las características y condiciones de la deuda. Por eso al momento de pensar en si sube o baja, lo mejor es mirar lo siguiente:

  • ¿Cuánto es el monto de la deuda a pedir? lo cual normalmente se mide como porcentaje del producto interno bruto (todo lo que el país genera en un año). Es decir que si el país está produciendo 10 y se endeuda por 1, no va a tener problema en pagarlo. Además hay que verlo en las cuotas por año, los llamados “servicios de la deuda”. Es como pedir un préstamo para construir tu casa: si ganas 10 al año, no puedes pedir un préstamo por 8, porque con 2 no vives. Si lo haces, tendrás que endeudarte también para pagar otras cosas.
  • ¿Cuál es el interés de la deuda? esto es lo que el acreedor (quien presta) va a ganar. El interés no es único, varía por acreedor y por país. Normalmente, cuanto más dinero y más rápido lo necesita un país, más tiene que pagar al respecto. Aquí el problema es, especialmente, a largo plazo. Si la tasa de interés es más alta que tu crecimiento, cada vez tendrás menos plata para pagar y tendrás que volver a pedir prestado. En el ejemplo anterior: ganas 10 y pides 8, con 2 no te alcanza para vivir y tienes que pedir otro préstamo. Tu sueldo el año que viene subirá 2% y el primer préstamo tiene un interés del 2%, es decir que está balanceado; pero el nuevo préstamo, debido a que estás necesitado, tendrá un interés del 3%, es decir que tendrás menos dinero el año próximo.
  • Finalmente ¿cuál es el objeto del préstamo? este es uno de los puntos más importantes! La deuda, a la larga, tiene que ayudarte a solucionar problemas y no a generarlos. Hay tres grandes tipos de deuda (con muchas variante en el medio), que funcionan igual para el Estado que para las personas:
    1. Hipoteca“: aquí es cuando tu quieres comprar una casa o el Estado quiere construir un dique o un satélite. Pides el préstamo para comprar la casa, porque cuando termines de pagarlo la casa será tuya y ahorrarás en alquiler, además de que tendrás un bien que podrás vender. El Estado pide un préstamos para hacer un dique y no tener que comprar electricidad, o construir un satélite y no tener que alquilarlo. Esta es la deuda ideal!
    2. Bien de consumo“: la heladera en cuotas o la ruta nueva. Compras la heladera en 12 cuotas (lo cual es deuda) porque es más fácil de pagar, puedes usar el dinero para otras cosas en el proceso y (en el mejor caso) los intereses son más bajos que la inflación. El Estado hace lo mismo: tiene que construir una ruta nueva (para comodidad y seguridad de las personas) y se endeuda porque en el intertanto puede usar el dinero restante para otras cosas y es más fácil de pagar. Esta deuda es buena pero depende del interés que te cobren.
    3. El sueldo extra“: aquí no estás comprando ningún bien, necesitas el dinero para vivir, así como el Estado lo necesita para pagar sueldos. Es el ejemplo de pides 8 ganando 10 y luego no te alcanza. Lo mismo le ocurre al Estado si, por ejemplo, contrata más gente de la que puede pagar y luego tiene que pedir préstamos. Esta es la peor deuda! A diferencia de la primera, a futuro no generarás ningún beneficio, siempre necesitarás el dinero; a diferencia de la segunda, no estás solucionando ningún problema.

Volvemos al inicio, la deuda externa no es mala, razón por la cual casi todos los países la tienen. Lo importante es ver qué tipo de deuda se está pidiendo, para qué y con qué condiciones.

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