Poder y peligro

“El poder corrompe y el poder absoluto corrompe de manera absoluta”, te lo enseñan como en la primera semana de ciencias políticas, pero lo cierto es que la persona corrompida por el poder absoluto es consciente del poder que tiene y de sus utilidades. Si bien un individuo así es peligroso (bien lo sabrá la historia mundial); estos personajes no son tan frecuente, lamentablemente cuando aparecen pueden causar estragos de proporciones bíblicas, pero no ocurre tan seguido.

Ahora, existe otro tipo de peligrosidad respecto de las personas con “poder”; y las comillas vienen aquí a ser fundamentales, porque estamos hablando de poder limitado o escaso.  El problema en estos casos no es lo que pueden hacer con el poder, sino que muchas veces estos individuos sienten la necesidad imperiosa de demostrar que tienen la capacidad para implementar su poder, o para que éste les otorgue un estatus especial; y entonces su relación con las personas con quien trabaja o vive se vuelven tortuosas dinámicas en que el sujeto “empoderado” intenta afirmar, constantemente, con acciones o dichos, su estatus superior.

La demostración de un poder inexistente es un peligro cotidiano.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s