Choferes, Paranoia Social y Responsabilidad

Este fin de semana realicé un extenso viaje en buses, que me llevó desde Santiago de Chile a Osorno, cambie de compañía para cruzar hasta San Carlos de Bariloche, donde finalmente abordé el transporte de una tercera empresa, que fue la que me trajo hasta Puerto Madryn, luego de casi 30 horas de camino. Por supuesto que las máquinas, asientos y servicios fueron distintos en cada tramo (como también lo fue la tarifa); pero todo el vieja fue tranquilo y, lo más importante en esta época de vacaciones: sin accidentes!

Antes de salir un colega (recordando quizás el accidente que acabó con la vida de varias alumnas del colegio Cumbres, o el creciente número de vidas que las rutas se cobran cada año) me preguntó si viajaba tranquilo confiándole mi viada a un chofer X. Mi respuesta fue que confío tanto en los choferes como en mis compañeros de viaje, y a continuación explicaré el por qué.

En uno de los tramos de mi último viaje nos encontrábamos atrasados (parte por la ruta del bus, parte por el atasco en la aduana), y entonces una pasajera insistía en que el chofer apurara la marcha; la respuesta del sobrecargo de Andesmar me quedó grabada (ahora creo que debí de haber llamado a la compañía para felicitarlos), el pobre muchacho de no más de 25, que llevaba en el bus como veinte horas ya (muchas más que nosotros) le dijo: “señora llevo 56 personas, no paquetes“… el viaje (que era cruzando el paso cordillerano Cardenal Samoré) concluyo, en paz y seguro.

¿A dónde voy con todo esto? muy simple: los choferes de los buses son responsables por la vida de sus pasajeros, nada los excusa, pero no siempre vamos a encontrarnos la integridad de este chico: nosotros también tenemos que hacer nuestra parte.

Publicado en  on Diciembre 22, 2008 at 10:00 Comentarios (1)